Proyecto Abuelos en la Red Huétor Tájar

viernes, 5 de octubre de 2012

LAS BODAS DE ANTAÑO

La mujer de antes no estaba tan preparada como ahora. Siempre solía estar en su casa, haciendo las labores de la casa, y con mucho tiempo preparaba su ajuar, lo bordaba, y confeccionaba ella misma tanto sus ropas del hogar como su ropa interior.
La costumbre era, que los padres del novio pedían la mano de la novia unos días antes de la boda y regalaban algo de dinero y algún objeto para el hogar. Los padres de ambos novios se conocían y hablaban de los preparativos del festejo, acordaban quien serían los padrinos.
La novia si tenía más posibles se vestía de blanco, y la madrina con mantilla y peineta. A veces se pedían las prendas prestadas a otra novia que se hubiera casado antes para no hacer gastos. Si había fallecido algún familiar recientemente los novios se vestían de negro y no se festejaba.  Si la novia iba embarazada o se había ido con el novio, se echaban las bendiciones de madrugada para que no los viera la gente.
La celebración consistía en: el que podía, lo celebraba en su casa, mataban animales y los guisaban en sus casas, daban de comer a los invitados,  cada cual lo celebraba a su manera y hacían un baile al final del festejo. Si era verano lo festejaban en las eras de los cortijos. Los más pudientes lo celebraban en salones que había dos en el pueblo el de la casa de las (Canas) y posteriormente el (Cinema Garzán) donde daban algún licor a los invitados y " ruedas de mantecados",  pasaban dando en una bandeja con varias copas primero el licor  y después los mantecados  (cada vez que pasaban le llamaban "ruedas"). Lo festejaban bailando hasta la madrugada .
Hueteñ@s

miércoles, 30 de mayo de 2012

ELABORACIÓN Y REPARTO DEL PAN ANTIGUAMENTE

 Paco el panadero y su burro Pajarito.

En las panaderías de antes se elaboraba el pan a mano, primero agua, harina muy buena, levadura del día anterior, lo mezclaban con las manos,  y después con una amasadora muy antigua primero y posteriormente con cilindro, lo movía. Se hacía el pan a mano pesaba un kilo cada pan,  y los bollos se hacían a mano también. Se ponían a reposar en un cuarto caliente durante un tiempo y cuando se hinchaba lo metían en el horno de leña que tenían en la panadería.
Se cambiaba el trigo por vales, cada panadería tenia unos distintos. Se daba el vale y te  daban el pan. Cada mañana se repartía por las calles del pueblo y cortijos del pueblo. Había un repartidor llamado ( Paco el Palomo) que tenía un borriquillo llamado ( Pajarito) con el cual Paco repartía el pan, Pajarito era muy inteligente llegaba a la puerta de la casa que le tomaban el pan y él solo se paraba en la puerta hasta que salia la señora para comprarlo.
Se llevaba el pan en capachos que los llevaba el burro llenos de pan, mas tarde ya se compraron un carrito pequeño techado para que no se mojara cuando llovía
Era un pan exquisito que no se ponía duro en varios días. Se guardaba en la alacena en un cenacho hecho de pleita o una orza grande para que se conservara mejor.

Hueteñ@s

miércoles, 4 de abril de 2012

ESCUELA HOGAR CRISTO REY DE HUÉTOR TÁJAR


Doña Julia Gordo creyente y muy religiosa era soltera, tenía un cortijo con su olivar que era muy grande, de su propiedad. Julia donó el cortijo para que se vendiera y se hiciera el convento de Cristo Rey en un solar de su propiedad, con la condición que mientras ella viviera tendría allí su hogar.
Aquel cortijo lo estaba labrando y viviendo en él el señor Cordón, apodado "fortuna" tenía varios hijos y ellos trabajaban en él. Se vendío el cortijo y con aquel dinero por los años 60, se construyó el convento.Vinieron monjas de la congregación de Cristo Rey. Allí se dió clase a los alumnos  de Huétor Tájar, se hacía la Primera Comunión, las niñas vestidas todas iguales con una túnica blanca y una toca en la cabeza del mismo tejido. El convento es una maravilla, tiene su capilla propia y está siempre muy limpio y arreglado gracias a las monjas que viven en él.
Allí estuvo viviendo doña Julia que era muy madrugadora y trabajadora, las monjas siempre la asistieron en todo hasta el fin de sus días.
Hoy recordamos a doña Julia ya muy mayor acompañada en la iglesia siempre por las monjas. Su donación hizo que el pueblo de Huétor Tájar contara con un covento.
Las monjas daban clases a niñas en sus primeros cursos de escolarización, posteriormente y aún hoy en la actualidad sirve de acogida a numerosos niños desfavorecidos  o con necesidades específicas y allí encuentran un hogar durante la semana. 
Hueteñas

JABÓN CASERO TRADICIONAL II

INGREDIENTES:

  • Cuatro kilos de pringue
  •  Cuatro kilos de agua
  • Un kilo de soza de escamas

  ELABORACIÓN:

En un recipiente que sea resistente, se pone la soza y el agua para que se derrita la noche antes y se mueve  con un palo de vez en cuando.
Al día siguiente se le va añadiendo poco a poco la pringue y se va moviendo con el palo  hasta que se vea espeso. Se deja reposar y se mueve mas. Cuando esté cuajado se le mete la batidora  profunda para que no salpique, se bate un poco y se deja enfriar 48 horas o más .
Se vacía y se corta en trozos grandes y se pone a secar extendiéndolo.

JABÓN CASERO TRADICIONAL




Antiguamente en las tiendas no había detergentes para lavar la ropa y la gente hacía el jabón casero con todas las pringues que quedaban de las matanzas, del chorizo y demás embutidos que se echaban en pringue. También los aceites sucios del pescado y carnes, y con sosa cáustica se hacía. En aquel tiempo todo se aprovechaba, éste era el jabón que se utilizaba para lavar la ropa. Actualmente en los municipios pequeños se sigue ésta tradición.

 Vamos a poner los ingredientes para el que quiera hacerlo.

INGREDIENTES:     
  • 5 LITROS DE ACEITE O PRINGUE
  • 1 KILO DE SOSA CÁUSTICA 
PREPARACIÓN:
Se pone medio cubo de agua fría, se le echa la sosa y se mueve hasta que esté diluido, luego se van echando el aceite como si hicieras mahonesa, la dejas reposar y de ves en cuando lo vas moviendo hasta que se ponga duro. Luego se  echa en un recipiente y cuando esté duro se corta a trozos como se quiera de grandes.

miércoles, 22 de febrero de 2012

EL ALAMBIQUE



    


En Huétor Tájar hubo un alambique que hacia aguardiente de mucha calidad. De tres clases: fuerte, semidulce y dulce.
El alambique está compuesto de un calderil de cobre con un alzado para fuego mas un serpentín.
El aguardiente es una bebida alcohólica proveniente de un fermentado de alcohol y matalahúva cuyos sabores y aromas son originados por destilación de la materia prima.
En el calderil se mezcla matalahúva y alcohol de 80 grados; al ponerse hirviendo el alcohol se evapora, sube al serpentín que introducido en un depósito con agua fría, el vapor se condensa y se obtiene el aguardiente. 
El aguardiente era fabricado por un señor llamado Antonio apodado "el rapao". Este trabajo se hacia durante todo el año porque se  consumía en actos sociales como bautizos, bodas y toda clase de reuniones familiares. Este producto era muy famoso para acompañar con dulces y café. Lo consumían algunos bebedores en ayunas.
Era envasado en garrafas de cristal de dos, cuatro, ocho y doce litros y vendido al público, incluso en pequeñas cantidades a granel donde se fabricaba. También se vendía en los pueblos colindantes que era repartido con un furgón.
Hueteñas

miércoles, 8 de febrero de 2012

EL LINO EN HUÉTOR TÁJAR


 Cortijo Tejas Verdes
 Antigua alberca para cocer el lino
A finales de los años 40, principio de los 50 se instaló en Huétor Tájar una fábrica de lino, concretamente en el cortijo de Tejas Verdes, llamado así por el color verde de sus tejas.
Dicha fábrica era utilizada para sacar del lino la fibra con la que hacer la tela. Para hacer dicho trabajo, se hacía de la siguiente forma: En el campo se sembraba la semilla del lino, si no llovía había que regarlo una vez nacido. Se le quitaban las hierbas tantas veces hiciera falta, cuando ya estaba para cogerlo se arrancaba y hacían haces que se cargaban
en un carro de mulos o bien bueyes y se llevaba a la fábrica. 

Una vez allí, las mujeres lo hacían manojos, para sacarle la semilla pegándole en el suelo con palos para sembrar con ella el próximo año.
Una vez en la fábrica había unas albercas, (la alberca es como una piscina)pero en basto, que por un lado hacían rampa.
Con el lino se llenaban las albercas, después se llenaban de agua hasta que el lino estaba cocido. Una vez cocido lo sacaban con un carro tirado por un burro, que lo llevaba a unas eras de tierra para secarlo. Una vez seco con una máquina muy rudimentaria, le quitaban las impurezas y quedaba solo la fibra. Una vez la fibra bien seca, la hacían rollos y los mandaban para la fábrica de confeccionar.
Las mujeres que trabajaban tenían un sueldo de 5 o 6 pesetas de la época.
Hueteños