Proyecto Abuelos en la Red Huétor Tájar

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jueves, 30 de julio de 2015

PENSIÓN SAN ANTONIO ( POSADA DEL RUBIO)

       La pensión San Antonio, más conocida como Posada del Rubio, por el apodo que le daban al dueño ( que era mi abuelo ), se ubicaba en la antigua calle Río nº 4, hoy calle del Dr. Lopez Peña.
        Esta pensión databa del año 1880 más o menos o quizás de mucho antes. En sus principios era una casa antigua y más pequeña que la que fue más tarde, pues en 1940 mi abuelo compró una pequeña casa que había al lado y la unió a la posada, levantando así un gran caserón.
        La posada constaba de dos plantas en las de arriba se encontraban las habitaciones de los transeuntes y las de la familia. En la parte baja había un recinto empedrado con un gran arco donde hacían la vida los arrieros, gitanos  y marchantes, la cocina un patio y las cuadras para los animales.
     Al principio su actividad era solo de posada para albergar a arrieros y sus bestias, tratantes de ganado, marchantes y gitanos y otros muchos que venían con sus productos, como los meleros que traían miel de caña y de abeja, los costeños preferentemente de la axarquia malagueña con seretes de higos secos, cajas de uvas pasas, plantas de batata y otros productos que aquí no se encontraban.
        Juan José el afilador con su carro de madera y su flauta voceando por las calles, dándole al pedal para afilar tijeras, cuchillos y navajas. Andrés el sombrillero que arreglaba paraguas, lañaba lebrillos, vendía quincalla y refrescos de canela que estaban buenísimos.
       Los tratantes de ganado, marchantes y gitanos venían cada quince días a la feria de ganado y a las de Mayo y Septiembre. Era sobre todo en estas fechas cuando había un trajín de gentes, carros y animales entrando y saliendo a todas horas. Por las noches la parte vieja se convertía en una gran alfombra de colchones extendidos en el suelo (al principio fueron de paja y hojas de panocha y más tarde de lana) para que durmieran gitanos arrieros y otras personas que no podían permitirse pagar una habitación.
         Con el paso de los años todos estos oficios se fueron perdiendo y dieron paso a otros nuevos, y así la posada fue ampliando su actividad. Ahora sus clientes eran viajantes que acudían al comercio que empezaba a florecer en nuestro pueblo, o empleados de banca que venían a trabajar en los pocos Bancos o cajas de Ahorros que había. Maestros de escuela que estaban todo un curso, como D. Adolfo, la srta. Isabel, la srta. Leonor o la srta. Maruja. El veterinario D. Gregorio que estuvo en la pensión hasta casarse. El secretario del Ayuntamiento D. Diodoro que se hospedó hasta que se jubiló. Miguel el guardia Civil que mientras estuvo en el pueblo vino siempre a comer a la pensión. Y otros muchos que iban de paso y hacían noche en la fonda. También se alojaban otros que venían al pueblo y su estancia seria durante un largo periodo, como fue la empresa de electricidad que puso el primer alumbrado público, o la cuadrilla  de albañiles que hicieron las escuelas del Padre Manjón, o los trabajadores que venían a cortar las choperas, y otros que estaban por temporadas, pues venían a comprar productos del campo como cebollas, melones, sandías etc. y volvían cada año como Frasquito o Domingo. 
Todas estas personas estaban a pensión completa, no solo dormían sino que también almorzaban y cenaban, y cuando su estancia se prolongaba el ambiente era muy familiar, éramos como una gran familia.                                                  
      El negocio también daba trabajo a mucha gente, pues siempre había dos carreros para las labores del campo y el servicio a la estación, un mozo de posada pendiente de abrir y cerrar el portón, sobre todo por la noche para la salida y entrada de transeuntes, dos muchachas que ayudaban en las tareas de la casa, pues antes el trabajo era todo manual, había que ir a lavar al río, arreglar las habitaciones, preparar el comedor para las comidas y otras muchas faenas que ocupaban todo el día, una costurera para el arreglo de ropa de hogar y confección de prendas para la familia.
     En las ferias el trabajo se multiplicaba, la pensión se llenaba a rebozar, no solo las habitaciones también gente a comer. En los años que hubo campeonato de piraguismo no daban a basto preparando comidas, había que hacer turnos para almorzar. También en estas fechas se alojaba algún que otro famoso de la época, que venían a actuar en las fiestas, como Los Tres Sudamericanos, Conchita Bautista, y algunos otros.
      La posada también acogía a gente sin medios económicos que mandaban el alcalde, el cura o las monjas, personas que deambulaban de pueblo en pueblo. También era centro de reunión de la familia, todos los domingos y días festivos mis tíos y primos maternos venían a la que había sido su casa y pasábamos unos ratos estupendos.
      Eran años de mucho trabajo pero el negocio prosperaba y así a través de los años hemos conocido a infinidad de personas y personajes cada cual con su historia, recuerdos llenos de experiencias y anécdotas que permanecerán para siempre en nuestra memoria, tiempos pasados que no volverán.

 Esto es una breve pincelada de lo que fue la Posada del Rubio.

Mercedes Caliz Arrebola

En el patio de la Posada
Huéspedes en el patio de la posada

 

miércoles, 14 de mayo de 2014

LA CENTRAL DE TELÉFONOS




Me crié con mi abuela y mi tía, que era la encargada de la central  de teléfonos en mi pueblo Huétor Tájar corrían los años 50 y 60.Había una central de teléfonos que era la que ponía en contacto el pueblo con el exterior . La central estaba en la calle del Río al lado de la Fonda de San Antonio "la posada del Rubio" . En teléfonos estábamos al principio mi tía y yo las 24 horas de guardia  más tarde entró una niña unas horas. El que quería hablar con su familia se le llevaba a su casa un aviso de conferencia para hablar a una hora determinada allí en la central, también se les llevaba el telegrama  que eran las noticias buenas o malas, recuerdo haber pasado muy malos ratos cuando llegaba la noticia  de la muerte de algún familiar ,o alegrarme  con la gente cuando eran buenas noticias. Entonces habían muy pocos teléfonos unos 50 o 60 luego subieron hasta 80 y ya tenia su importancia.
Bueno como he dicho antes vivíamos al lado de la posada del Rubio,yo me acuerdo que alli paraban muchas personas muy peculiares como "el afilaor" con su carrito , el sombrillero arreglaba las sombrillas,,"el lañaor" que lañaba los lebrillos y las orzas para las matanzas porque antes no habia nada de plástico ,aquellos hombres de la mancha con sus blusones negros y anchos venían vendiendo especias, azafrán, canela, pimienta, harina de cebada, recuerdo que sacaba agua del pozo fresquita, se echaba un poco de azúcar y era el refresco que se tomaba los días de calor pues antes había solo casera blanca y en algunas ocasiones. También venía a la puerta de la posada, aunque vendía por todo el pueblo un viejecillo con su borriquillo  y un peso de aquellos antiguos vendiendo verduras, pues aunque estaba el puesto de Concha la Tenazas y Carmen la "ratona" ,este hombre venía en el tiempo que aquí escaseaba. Venia otro hombre de Loja con su burro vendiendo cal  para encalar las casas los patios y las fachadas para la feria.
En el tiempo que se sacaba la remolacha que era una cosa que daba mucho trabajo en el pueblo, las mujeres iban a pelar remolachas y carros de mulos y toros que las transportaban a las eras y a la estación, pues en ese tiempo venían representantes de las azúcareras de Granada de Antequera y de Málaga y luego
iban a teléfonos a informar cada día de los kilos que había habido ese día.Recuerdo que en las ferias que antes tenían tanta importancia porque venia el ganado para vender y lo metían en la posada y la gente comía en la fonda y se formaba un ir y venir, mucho ajetreo  y la mujer que había " la Malena" tenía mucho trabajo.
Recuerdo todas estas cosas con muchísimo cariño y con nostalgia tiempos de escasés y crisis pero distinto de ahora.

Micaela Garcia

martes, 29 de abril de 2014

CIEGA Y RECOLECCIÓN DE LOS CEREALES EN TIEMPO DE ANTAÑO


Los trabajos del campo antiguamente se hacían a mano  con hombres y  bestias y aperos de campo como arados, rastras, palas, bielgos, almocafres,  escobones, hoz, trilla etc.
En otoño cuando la tierra estaba húmeda, se tiraba los cereales a mano con una talega hecha de saco colgada al hombro, y con la mano se repartía. Se hacía siempre con yuntas de bestias o de toros. El gañán detrás del arado con las manceras del arado cogidas.
Cuando el pujar estaba grandesito se escaldaba a mano con almocafre. Al llegar el verano se cegaba a mano con la hoz,  se hacían grupos  de cegadores para recolectar, se hacían haces y se ataban con una cuerda hecha de esparto que la hacían los agricultores en su casa.
Después se barcinaba las gavillas de trigo con mulos y se llevaba a la era, allí se hacía una parva y se trillaba con la trilla y un hombre subido en ella, y la yunta de bestias. Se hacía un montón y aventaba cuando hacía aire, el mejor es el poniente para aventar.
Se reunían las familias para ayudar a aventar, con la pala y bielgos de madera , se echaba hacia arriba y el aire separaba el grano de la paja. Después se llenaba en sacos con la media fanega, y se trasladaba a hombros y con las bestias hasta el granero que solía estar en la parte de arriba de la vivienda.

Antonia Gordo

                                                                   



martes, 26 de noviembre de 2013

RECOGIDA DE LA ACEITUNA ANTIGUAMENTE





Huétor Tájar es un pueblo  principalmente agrícola cuya economía se debe fundamentalmente a la agricultura desde tiempos de antaño.
En este pueblo hay mucha vega y también hay muchos olivos, la mayoría son centenarios. Antes no había maquinaría como ahora.
La recogida de la aceituna antiguamente se hacía a mano, se formaban entre las familias cuadrillas para coger la cosecha entre ellos, se cogían a las tornas entre ellos  para no tener que pagar dinero por recogerlas,  se juntaban  unos con otros,  primero uno y después otro .
Primero las mujeres y niños cogían los suelos del olivo de rodillas y sin guantes para cuando llegaran poniendo los fardos no las pisaran . Los fardos tenían estacas de madera para clavarlas en el suelo y el fardo no se moviera.  Con las varas se pegaba al olivo para que caiga la aceituna al fardo, se rebuscaban los salteos, se llenaban  en espuertas de esparto desde allí se echaban después en los sacos de los que había guardados del abono y otros productos utilizados en el campo. Si estaban rotos la noche anterior en la velada al calor-sito de la chimenea con la lumbre, se cosían y le ponían piezas de otro saco cosido con guita.
Había que ir al olivar andado, o en las bestias que se llevaban para traer a casa las aceitunas que cogían en el día.
No se miraba el reloj, a veces decían vamos a echar una" humailla "y descansaban un rato, eran tiempos difíciles.
Hoy día el trabajo del campo se ha mecanizado mucho y ha simplificado mucho el trabajo del agricultor, sin embargo aun existen muchas parcelas o minifundios familiares que se siguen cogiendo como antaño con mano de obra de la familia.
Hueteñ@s.

miércoles, 30 de mayo de 2012

ELABORACIÓN Y REPARTO DEL PAN ANTIGUAMENTE

 Paco el panadero y su burro Pajarito.

En las panaderías de antes se elaboraba el pan a mano, primero agua, harina muy buena, levadura del día anterior, lo mezclaban con las manos,  y después con una amasadora muy antigua primero y posteriormente con cilindro, lo movía. Se hacía el pan a mano pesaba un kilo cada pan,  y los bollos se hacían a mano también. Se ponían a reposar en un cuarto caliente durante un tiempo y cuando se hinchaba lo metían en el horno de leña que tenían en la panadería.
Se cambiaba el trigo por vales, cada panadería tenia unos distintos. Se daba el vale y te  daban el pan. Cada mañana se repartía por las calles del pueblo y cortijos del pueblo. Había un repartidor llamado ( Paco el Palomo) que tenía un borriquillo llamado ( Pajarito) con el cual Paco repartía el pan, Pajarito era muy inteligente llegaba a la puerta de la casa que le tomaban el pan y él solo se paraba en la puerta hasta que salia la señora para comprarlo.
Se llevaba el pan en capachos que los llevaba el burro llenos de pan, mas tarde ya se compraron un carrito pequeño techado para que no se mojara cuando llovía
Era un pan exquisito que no se ponía duro en varios días. Se guardaba en la alacena en un cenacho hecho de pleita o una orza grande para que se conservara mejor.

Hueteñ@s

miércoles, 8 de febrero de 2012

EL LINO EN HUÉTOR TÁJAR


 Cortijo Tejas Verdes
 Antigua alberca para cocer el lino
A finales de los años 40, principio de los 50 se instaló en Huétor Tájar una fábrica de lino, concretamente en el cortijo de Tejas Verdes, llamado así por el color verde de sus tejas.
Dicha fábrica era utilizada para sacar del lino la fibra con la que hacer la tela. Para hacer dicho trabajo, se hacía de la siguiente forma: En el campo se sembraba la semilla del lino, si no llovía había que regarlo una vez nacido. Se le quitaban las hierbas tantas veces hiciera falta, cuando ya estaba para cogerlo se arrancaba y hacían haces que se cargaban
en un carro de mulos o bien bueyes y se llevaba a la fábrica. 

Una vez allí, las mujeres lo hacían manojos, para sacarle la semilla pegándole en el suelo con palos para sembrar con ella el próximo año.
Una vez en la fábrica había unas albercas, (la alberca es como una piscina)pero en basto, que por un lado hacían rampa.
Con el lino se llenaban las albercas, después se llenaban de agua hasta que el lino estaba cocido. Una vez cocido lo sacaban con un carro tirado por un burro, que lo llevaba a unas eras de tierra para secarlo. Una vez seco con una máquina muy rudimentaria, le quitaban las impurezas y quedaba solo la fibra. Una vez la fibra bien seca, la hacían rollos y los mandaban para la fábrica de confeccionar.
Las mujeres que trabajaban tenían un sueldo de 5 o 6 pesetas de la época.
Hueteños







ANTIGUA FÁBRICA DE ACEITE


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En Huétor Tájar allá por los años 30 , concretamente en el año 1933 fue fundada una fábrica de aceite, ubicada en la zona de la Veguilla y hoy día ya desaparecida. Esta fábrica llamada San Rafael pertenecía a la familia Espinosa, estuvo en funcionamiento hasta la década de los 70 en que dejó de funcionar.

El modo de hacer el aceite era el siguiente: La aceituna era traída por los agricultores diariamente en sacos cargados por bestias o carros y pesadas en básculas pequeñas. Posteriormente se dotó con otras básculas mas grandes para pesar tractores. La aceituna era almacenada en trojes para después empezar la molienda y convertirla en aceite.

Los trabajadores iban con una canasta para transportar las aceitunas hasta una torva, y un tornillo sinfín iba a parar al empiedro que consistía en unas piedras de forma cónica que las machacaba hasta hacer una pasta que se recogía en cubetas.Había un cilindro estrecho y alto, para meter unos capachos de esparto de forma circular sujetos a este, dentro de una vagoneta. Se extendía la aceituna molida sobre el capacho, con una cubeta iba una persona una y otra vez, se cubría con otro capacho, y así hasta cierta altura. Se empujaba la vagoneta hasta la prensa para comprimir la masa y que soltara el aceite junto con el alpechín que es el agua que contiene la aceituna, para después pasar a unos decantadores, en el que el aceite quedaba arriba y el alpechín quedaba abajo.

Entre los capachos quedaba el orujo que son los restos de huesos y piel de la aceituna, estos eran sacados en una vagoneta por unos carriles a un patio exterior y posteriormente llevarlo a otra fábrica para sacarle un resto de aceite que quedaba en el orujo.

En el patio, había unas pequeñas alberquillas llamadas alpechineras, con el objeto de limpiar de aceite el alpechín para después desaguar en el río.

El aceite era almacenado en unos grandes depósitos, para ser vendido a granel  o al por mayor.

hueteñas


 

 

martes, 7 de febrero de 2012

PRIMERA FÁBRICA CONSERVERA EN HUÉTOR TÁJAR


 Trabajadoras saliendo de la fábrica

La primera fábrica de conservas que hubo en Huétor Tájar, se abrió a principios de los 60 y se llamaba CONSERVAS RODENAS. Se ubicó en VENTA NUEVA y dió trabajo en su mayoría a personal femenino.
Una familia de LORCA (MURCIA) puso la fábrica aquí que dependía de otra principal ubicada en LORCA.
Venían trabajadoras de los pueblos colindante como Salar, Moraleda y otros pueblos cercanos. Esta fábrica estuvo funcionando unos  10 o 12  años, solamente en época de cosecha del tomate. Mas adelante también se utilizó para otros productos como albaricoques. Esto supuso un auge en el municipio pues dió trabajo a muchas  familias, los hombres cosechaban el producto y lo llevaban en carros, bicicletas, bestias y tractores y lo vendían a la fábrica y ésta lo conservaba y exportaba fuera.
El proceso de fabricación era el siguiente: Lo depositaban en una torva que pasaba a una cinta transportadora la cual le suministraba vapor de agua para poder pelar el tomate. Esa cinta transportaba el tomate a otra cinta donde las trabajadoras iban recogiéndolo y pelándolo y desechando la piel. El producto pelado pasaba a otra cinta donde se clasificaba y embotaban en latas. Se cerraban las latas en la cerradora y se pasaban a unos baños de aluminio donde se cocían. Posteriormente se etiquetaban para pasar al mercado.
Después de unos años de producción la fábrica dio en quiebra y dejó deudas a muchos trabajadores y productores.
Con anterioridad a ésta fábrica allá por el año 1957 se instaló en Huétor Tájar una primera fábrica de conserva del tomate, en la calle San Juan, fué una fábrica con maquinaria sencilla y muy limitada. Estuvo abierta poco tiempo, y tuvo poca salida.

Hueteñas.

miércoles, 1 de febrero de 2012

COMERCIOS ANTIGUOS EN HUÉTOR TÁJAR.

Por los años 1950 1960 no había apenas comercios en Huétor Tájar, sólo había tiendecitas pequeñas donde se vendía lo imprescindible. En comestibles había muy pocas cosas, solo lo más necesario. Hacían matanzas en la misma casa y elaboraban los embutidos para venderlos en su tienda, a veces lo daban fiado porque algunas familias no tenían para comprar y lo pagaban poco a poco.
Había puestos de frutas y hortalizas en la calles. El pescado lo vendían por las calles con un burro y también con una bicicleta. Mas adelante se hizo una plaza de abastos donde se vendía todo, tu ibas con el plato debajo del brazo para comprar el pescado y así te lo llevabas a tu casa, el atún se vendía a granel llevabas el cacharro de casa y así te lo llevabas.
En tejidos, había muy pocas tiendas unas tres, para comprar el ajuar se compraba la tela por metros y se hacía la ropa interior con unos remates muy bien hechos a mano, y se ponían las iniciales de la novia. Las mujeres siempre llevaban delantal.
La distracción que había era escuchar la radio y hablar con los vecinos tomando el sol en la calle, era un pueblo tan unido que parecía una gran familia, todo el mundo se conocía.

Hueteñas                                               



jueves, 13 de enero de 2011

EL SOMBRILLERO Y LAÑADOR



Era una profesión muy antigua la de sombrillero, se arreglaban paraguas no sombrillas de playa porque no existían, la sombra la daban con toldos en la playa.
El sombrillero solía  venir a Huétor Tájar en el invierno que es cuando se utilizaban mas las sombrillas o paraguas, también se utilizaban en verano  para cubrirse del sol y no ponerse morenas porque no se llevaba tener la piel oscura, las pieles blanquitas eran las que estaban de moda.
Este señor iba por las calles pregonando en voz alta para que le sacaran  a la calle las sombrillas o paraguas que estaban rotos pues cuando había una rotura en las varillas las arreglaba, incluso le cambiaba la tela por otra nueva.
También hacia de lañador de lebrillos, tinajas y toda clase de vasijas de barro, cuando se rajaban le ponía unas grapas metálicas y seguía usándose.
Otra cosa que llevaba este señor y lo pregonaba en las calles era  especias para la comida y harina de cebada tostada para hacer refrescos, estaba muy buena con el agua fresquita del pozo.

P. Gordo

miércoles, 1 de diciembre de 2010

EL TRAPERO EN HUÉTOR TÁJAR


En la década de los cincuenta en Huétor Tájar existía un personaje muy especial sobre todo para los niños. Este era el trapero que con sus pregones pegadizos se rodeaba de niños que lo acompañaban en sus tratos callejeros.
Todos los días salía Paco el trapero por las calles del pueblo pregonando con una voz muy fuerte con estilo de canción: - ¡trapos viejos, alpargatas viejas, hierros viejos y pellejos de conejos...!. Todo esto lo cambiaba al trueque o lo compraba a la gente por la calle.
 Llevaba una cesta grande con poco fondo para exponer los artículos a la vista. Llevaba caramelos, cromos, lápices, gomas de borrar, sorpresas, pastelillos de la Habana y platos de loza etc. Llevaba un saco en el hombro para meter todo lo viejo que la gente le sacaba para cambiar. Él seleccionaba los artículos, sobre todo las alpargatas las cuales tenían que ser de suela de cáñamo.

Paqui G.

miércoles, 14 de abril de 2010

Recogida aceitunas en los 50

Me llamo Francisco Pérez y me he criado en el cortijo la Dehecilla. Voy a contar cómo era la recogida de la aceituna en la década de los años 50 y 60, en esos años se recogían ajustadas o también llamadas a los kilos. Se pagaban los kilos que cada uno cogía. Se empezaba a trabajar al salir el sol y se trabajaba hasta que se veía.
El sistema de peso era el siguiente:
El primer día se cogía una canasta de mimbre que pesaba aproximadamente 50 kg y con esa misma canasta se media durante toda la campaña, entonces no había fardos, las cogían normalmente las mujeres mientras que los hombres las echaban abajo con una bara cortada de un árbol. Una mujer solía coger siete u ocho fanegas así se le llamaba a una canasta llena. Después se echaban en sacos de pita y luego se echaban 3 sacos a cada mulo y se llevaban al cortijo. Allí se vaciaban en "atrojes" y al cabo de unos días se llevaban al molino donde se molían. Algunas veces se cobraban cuando se terminaba la cosecha.

Francisco Pérez

jueves, 5 de febrero de 2009

EL TABACO EN HUETOR TAJAR













En la puerta del secadero


Transporte de tabaco de la finca a secadero








Empezó a sembrarse por el año 1945 aproximadamente y el último año que se sembró fue 1972. Tuvo unos años mucha importancia, era manipulado principalmente por mujeres era un trabajo muy penoso, en las temporadas del tabaco y las aceitunas era cuando las mujeres podían ayudar económicamente a la casa otra cosa no había.

Empezó por el tabaco negro que aunque tenia manipulación era distinta a la del tabaco rubio. Se cortaba toda la planta y se llevaba al secadero con carros de bueyes, se colgaba en el secadero en alto para que se secara siendo el primer secadero el de don Adolfo que estaba situado en la calle General Moscardó ahora Federico Garcia Lorca.
El tabaco rubio era distinto se sembraba en mayo y se empezaba a recolectar en agosto con una temporada aproximada de 3 meses pues se iba al campo se cortaba la hoja que se iba poniendo amarilla, se cargaba en los tractores y se llevaban al secadero se hacian listones con manillas de tabaco. Se metian en el horno para que se secaran un par de dias luego se colgaban en una habitación llamada checa que tenia mucha humedad, después se deshojaban los listones y se volvian a hacer manillas ya individuales para volver a secar ya al natural. Después se hacian fardos prensados y se mandaban a la fábrica siendo los últimos tabaqueros Pepe Gonzales y Paco Pinillas.

Carmen Rodriguez

miércoles, 7 de mayo de 2008

EL TRABAJO DEL CAMPO EN LA DÉCADA DE LOS 60

Sacando patatas

Mi marido es agricultor, como la mayoría de la gente de los pueblos. Me casé en 1.967 y desde entonces he visto trabajar duramente en el campo. En la casa teníamos dos mulos que araban la tierra y todos los días al amanecer se le echaba un pienso para irse a trabajar, mientras comían se preparaba el abono que estaba a granel. Se hacían los revueltos y se echaba en sacos para abonar la tierra y sembrar el trigo o la cebada.
Hay un dicho que dice, "las obras de San André
s ni a tu padre se las des, ni 15 días antes ni 15 después". Este dicho quería decir que esos días son los mejores para sembrar.

Desgranando maíz

Vinieron cultivos nuevos como los espárragos que se siembran en Febrero, crecen las esparragueras y al año siguiente ya se cogen algunos, también se siembran cebollas, de las mas buenas para sacar semilla, con esta sale el cebollino, que se trasplanta a la tierra uno a uno y se crían las cebollas.
Las patatas se cortan en cascos cogiendo una ll
ema y se siembran.
Se guardaban las pipas de melón y de sandía para sembrarlas, ahora vienen las semillas y las plantas preparadas y es mas cómodo .
Todo antes se hacia a mano, el trigo se cegaba con la hoz se hacían haces y se llevaban a las eras donde se trillaba con los mulos, y se aventaba los días que corría aire para separar el trigo de la paja. Y el maíz se cogía en panochas y se le quitaba la hoja y se desgranaba a mano. Ahora ya hay maquinaria para todo y el trabajo es menos duro.

Cultivos nuevos, cortando espárragos

Pilar Gómez