Proyecto Abuelos en la Red Huétor Tájar

miércoles, 1 de febrero de 2012

RIADAS EN HUÉTOR TÁJAR.





Sobre los años 1945 al 1947 hubo en Huétor Tájar unas intensas lluvias que duraron casi 3 meses lloviendo sin parar. Hubo grandes riadas por la vega, ya que el rio no estaba encauzado por ninguna parte y se desbordaba facilmente hacia la vega. En aquellos tiempos todas las caserias de Calardos estaban habitadas, y todas las familias tuvieron que trasladar los pocos enseres que tenían hasta las cámaras de sus casas para que no se mojaran.
Se trasladaban a otra casería llamada La Parrizala y otras que tambien había situadas mas altas que no llegaba el agua de la riada.
La entrada principal al municipio estaba cortada porque el agua inundaba toda la vega y caminos y esta llegaba cerca de la plaza PRIMERO DE MAYO antes llamada la PLAZA DE LA FAROLA. Así el municipio se quedaba incomunicado durante días hasta que la lluvia cesaba y las aguas descendían.
Aproximadamente sobre la segunda mitad de la década de los 70 se hizo en el municipio el muro de contensión del rio que rodea el Parque de los Patos y la circunvalación de Ronda Sur y ya el agua no entra en el pueblo. Estas últimas décadas de los 90 y 2000 han sido muy secas y el río apenas si ha llevado agua. Sin embargo éste año 2010 ha llovido intensamente y el río ha inundado parte de la vega haciendo daño en los sembrados como espárragos, alcachofas, maiz etc. Y el desbordamiento también ha cortado la entrada

Sobre los años 1945 al 1947 hubo en Huétor Tájar unas intensas lluvias que duraron casi 3 meses lloviendo sin parar. Hubo grandes riadas por la vega, ya que el rio no estaba encauzado por ninguna parte y se desbordaba facilmente hacia la vega. En aquellos tiempos todas las caserias de Calardos estaban habitadas, y todas las familias tuvieron que trasladar los pocos enseres que tenían hasta las cámaras de sus casas para que no se mojaran.
Se trasladaban a otra casería llamada La Parrizala y otras que tambien había situadas mas altas que no llegaba el agua de la riada.
La entrada principal al municipio estaba cortada porque el agua inundaba toda la vega y caminos y esta llegaba cerca de la plaza PRIMERO DE MAYO antes llamada la PLAZA DE LA FAROLA. Así el municipio se quedaba incomunicado durante días hasta que la lluvia cesaba y las aguas descendían.
Aproximadamente sobre la segunda mitad de la década de los 70 se hizo en el municipio el muro de contensión del rio que rodea el Parque de los Patos y la circunvalación de Ronda Sur y ya el agua no entra en el pueblo. Estas últimas décadas de los 90 y 2000 han sido muy secas y el río apenas si ha llevado agua. Sin embargo éste año 2010 ha llovido intensamente y el río ha inundado parte de la vega haciendo daño en los sembrados como espárragos, alcachofas, maiz etc. Y el desbordamiento también ha cortado la entrada principal del municipio como ocurría antiguamente, aunque nunca como antes. Ahora todo está más arreglado, las infraestructuras del municipio son mucho mejores y eso conlleva que las importantes subidas no hagan tanto daño. Los caminos rurales ahora están asfaltados, no como antes que eran de tierra y se destrozaban, poco a poco el progreso hace que el municipio sea mas moderno y preparado para soportar las inclemencias que ocurran.

ANTONIA GORDO.

COMERCIOS ANTIGUOS EN HUÉTOR TÁJAR.

Por los años 1950 1960 no había apenas comercios en Huétor Tájar, sólo había tiendecitas pequeñas donde se vendía lo imprescindible. En comestibles había muy pocas cosas, solo lo más necesario. Hacían matanzas en la misma casa y elaboraban los embutidos para venderlos en su tienda, a veces lo daban fiado porque algunas familias no tenían para comprar y lo pagaban poco a poco.
Había puestos de frutas y hortalizas en la calles. El pescado lo vendían por las calles con un burro y también con una bicicleta. Mas adelante se hizo una plaza de abastos donde se vendía todo, tu ibas con el plato debajo del brazo para comprar el pescado y así te lo llevabas a tu casa, el atún se vendía a granel llevabas el cacharro de casa y así te lo llevabas.
En tejidos, había muy pocas tiendas unas tres, para comprar el ajuar se compraba la tela por metros y se hacía la ropa interior con unos remates muy bien hechos a mano, y se ponían las iniciales de la novia. Las mujeres siempre llevaban delantal.
La distracción que había era escuchar la radio y hablar con los vecinos tomando el sol en la calle, era un pueblo tan unido que parecía una gran familia, todo el mundo se conocía.

Hueteñas                                               



SECCIÓN FEMENINA EN HUÉTOR TÁJAR

Ensenándose a coser

A finales de la década de los 50 se produjo en Huétor Tájar lo que dio en llamarse "la Sección Femenina", un grupo de mujeres que venían periódicamente a enseñar a las adolescentes lo que entonces se consideraban las obligaciones de las mujer: enseñaban a coser, bordar y otras manualidades, así como bailes regionales y otras cuestiones.
Venían por temporadas a todos los pueblos de la comarca. Las adolescentes de la época vivían aquellas reuniones con ilusión por aprender todo lo que enseñaban. 
Además era un punto de encuentro que generaba muchas tertulias en las cuales se ponían en común cómo realizar determinadas tareas domésticas, comidas, y según la mentalidad de la época, "cómo debía de comportarse una buena esposa y ama de casa", entre otros cotilleos propios de la edad y del municipio del momento.  

Hueteñas                                                           

FERIAS DE ANTAÑO EN HUÉTOR TÁJAR

Las fiestas patronales se han celebrado desde antaño el 15 de mayo en honor de San Isidro y el 15 de septiembre en honor a Jesús de Nazareno.
El origen de las fiestas era organizar una feria de ganado que reuniera exposición y compra venta del ganado de la comarca. Allí los ganaderos de la época y propietarios del ganado enseñaban y reunían sus animales fundamentalmente yeguas, potros, mulos, burros, cabras, cerdos, ovejas, etc. Algunos se vendían y otros se cambiaban. Solía haber también tratantes de animales o feria que eran los intermediarios, la figura que solía intervenir para poner de acuerdo a ambas partes. Esta feria se realizaba en las eras del pueblo que estaban situadas a la salida del mismo.

Las mujeres traían sus manualidades hechas por ellas mismas como: voladores, canastas hechas de mimbre o caña, sombreros, sopletes, bozales y esteras hechas de esparto y ganchas de caña india o madera etc
La feria de septiembre empezaba el día 15 con la feria de ganado y terminaba el 17, era una de las más importantes de la comarca y acudían los ganaderos con todos los animales y productos para hacer tratos. Solían traer puestos con calderas, tenazas, trébedes, ollas, máquinas de picar la carne, paletas, sartenes etc, que luego se utilizaban para hacer las matanzas en el invierno en las casas. Como venían de lejos traían colchones de paja y los extendían en el suelo para dormir ya que se quedaban varios días en el pueblo, y unas grandes alforjas que les servían para meter sus enseres. Los feriantes mas pudientes se quedaban en alguna de las dos posadas que había en el pueblo , una era la "Posada de Cardenillas" y otra la "Posada del Rubio", allí en sus cuadras guardaban los animales. Las gitanas vestían sus vestidos largos y floreados y delantares con bolsillos muy grandes, otras llevaban (fartiquera) debajo de los vestidos para guardar el dinero.

El día 15 por la tarde sacaban y se sigue sacando la procesión de Jesús Nazareno patrón de las fiestas. Se hacía un cerco en la plaza de la iglesia con un cañizo hecho de cañas y allí se hacia el baile. Siempre las muchachas iban acompañadas de sus madres o una persona mayor, estaba mal visto que los novios fueran solos. Allí había una orquesta tocando y se bailaba juntos en pareja, solía venir un vocalista llamado Paquito Rodríguez. Se servían en las mesas refrescos y algunas bebidas ya que se juntaban los amigos en la mesa y así les salía mas económico. Al despedirse de la feria, había costumbre de comprar turrón y algunos dulces para llevar a las casas.

ANTONIA GORDO

ANTIGUAS POSADAS HUÉTOR TÁJAR

En Huétor Tájar allá por los años 36 había tres posadas, una se llamaba posada de Cardenillas los dueños eran una matrimonio que tenían 6 hijos y estaba ubicada en la calle Ramón y Cajal, trabajaba el matrimonio para mantener a sus hijos, venía la gente de paso o del campo a repostar o comprar generalmente con sus mulos de carga. Aquí pasaban la noche, había debajo de la pensión unas cuadras o habitáculo para los animales de carga. En las ferias del pueblo venía mucha gente del campo y paraban en ella.
También hay constancia de que Fray Leopoldo de Alpandeire fraile capuchino paraba en ésta pensión en su peregrinar, pidiendo limosna de puerta en puerta por todo el pueblo para dar de comer a los pobres. Así pasaba unos cuantos días pidiendo y pernoctando en la fonda mas humilde que había en el pueblo, en la posada había mas pobres y él se ponía con ellos a pasar algunos ratos en los que sus menesteres se lo permitía., esto se producía en el municipio de Huétor Tájar a finales de la década de los 40 principios de los 50. 
Había otra posada que era la de San Antonio que le llamaban la posada del Rubio y allí venía mucha gente del campo. Venían con mucha frecuencia con animales para vender y mientras no los vendían los tenían metidos allí, los usuarios de ésta posada era gente con mas recursos, esta se encontraba justo en la entrada del pueblo en la calle Rio y también metían animales, pero sus principales usuarios eran personas como los representantes o comerciales que venían a abastecer los pequeños negocios de la época., y personal de la administración que paraban unos días para que el pueblo arreglara sus papeles, como contribuciones y arbitrios reales, venían a parar allí porque antes en el pueblo no se podía arreglar ningún papel por falta de oficina pertinente y había que desplazarse a Loja municipio mas cercano o a Granada. El dueño de ésta posada, Antonio el Rubio tenía un coche de caballos, con el que iba a la estación de ferrocarril a recoger los viajeros que paraban en Huétor Tájar, también recogía el correo y lo llevaba al ayuntamiento para que el cartero lo repartiera.
Había otra posada que era la de San Antonio que le llamaban la posada del Rubio y allí venía mucha gente del campo. Venían con mucha frecuencia con animales para vender y mientras no los vendían los tenían metidos allí, los usuarios de ésta posada era gente con mas recursos, esta se encontraba justo en la entrada del pueblo en la calle Rio y también metían animales, pero sus principales usuarios eran personas como los representantes o comerciales que venían a abastecer los pequeños negocios de la época., y personal de la administración que paraban unos días para que el pueblo arreglara sus papeles, como contribuciones y arbitrios reales, venían a parar allí porque antes en el pueblo no se podía arreglar ningún papel por falta de oficina pertinente y había que desplazarse a Loja municipio mas cercano o a Granada. El dueño de ésta posada, Antonio el Rubio tenía un coche de caballos, con el que iba a la estación de ferrocarril a recoger los viajeros que paraban en Huétor Tájar, también recogía el correo y lo llevaba al ayuntamiento para que el cartero lo repartiera.

Hueteñas

ENTRE MIS RECUERDOS


El monumento mas histórico de mi pueblo, es el Torreón de la época musulmana, tuve el privilegio de jugar en mi infancia entre sus ruinas, porque antiguamente dicho edificio pasó a manos privadas, y yo era muy amiga de la nieta de la propietaria.
La época de la infancia de toda persona es quizás una de las mas entrañables y yo tengo muy buenos recuerdos de aquella época. Nos pasábamos los días que no teníamos colegio jugando incluso con restos cerámicos, que en aquella época desgraciadamente, nadie se preocupaba de conservar los restos arqueológicos.
El Ayuntamiento ubicó en aquel recinto el almacén del trigo de la época, con tanta irresponsabilidad que lo cargaron de peso, aquello estalló de tal manera que el estruendo se oyó en todo el pueblo lo que condujo a la desaparición de parte del monumento. Afortunadamente la parte mas importante se salvó.
La abuela de mi amiga Adoración, vivía dentro del Torreón. A la vivienda se subía con una escalinata de ladrillo rojo y te encontrabas con una estancia bastante grande, donde la familia tenía la cocina y el comedor . A continuación tenían los dormitorios, y al fondo las escaleras de caracol por donde se subía a la Torre que por cierto a mí me daba mucho miedo.
Tenía alrededor un huerto inmenso, que casi llegaba al río con una vieja encina, justo al lado había un pozo con una bóveda estilo árabe y debajo de la encina jugábamos en un banco de la época al billar con los frutos del árbol, introduciéndolos en los agujeros .
Justo al lado se construyó el cine Garsán, las puertas de emergencia daban al patio del “Torreón”, y había tanto espacio alrededor que esta familia, fue construyendo las casas de los hijos que se iban casando. Así fue como se fue perdiendo el entorno del monumento quedando solo “el Torreón” y el patio donde daban las casas de los hijos.
Esperemos que éste Ayuntamiento conserve lo poco que queda .

Aurora Urbano

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Nuevo Recinto Ferial de Huétor Tájar

Desde el año 2007 el municipio cuenta con un nuevo ferial más funcional y con toda clase de acondicionamiento, uno de los mejores de la provincia de Granada. Está dotado de los mejores servicios y situado junto a la Redonda del municipio lo que hace un acceso inmejorable.

Es muy amplio y muy bien dotado, cuenta con calles muy bien asfaltadas, espacio para el castillo de fuegos artificiales que tanto le gusta a los hueteños, para los columpios, chiringuitos, puestos de turrón y juguetes y numerosas casetas privadas que junto con la caseta municipal, la caseta de la juventud, y el botellódromo amenizan la feria.