Proyecto Abuelos en la Red Huétor Tájar

martes, 8 de mayo de 2018

FUNCIONES DE CAMPO DE ANTAÑO

 

Matrimonio con sus hijos en la función




Por los años  1930 y 1960 se hacían funciones en los cortijos. Para organizarlas se daba la noticia que había función, al ir a trabajar al campo los agricultores se veian, y se lo decían unos a otros que en tal sitio hay función, las mujeres cuando iban a la fuente  por el agua con el cántaro en la cadera  lo comentaban y allí se enteraban.
Mayormente se hacían en las eras y dentro del cortijo, otras se hacían en cualquier explanada,  como la cantera de chinarro de Venta Nueva,  el puente Verdugo, y la Cuesta de las Albercas en medio de la carretera, pues  antiguamente no pasaban casi coches, solo uno de vez en cuando. Las amigas no iban solas estaba mal visto,  las acompañaban siempre una madre mayor que solía llevar un toquillón negro  para resguardarse del frío  y vigilar.
La música que había eran aficionados con  algún instrumento musical que ellos manejaban a la perfección, como guitarra, violín, acordeón etc.
Había un señor llamado " Pepe el ciego " que lo hacía muy bien, él era ciego y se dedicaba a tocar. También en la función se reunían  aficionados a cantar trobos y cantaban,  las mujeres solían llevar castañuelas y tocarlas  para animar el ambiente. Estas funciones se solían celebrar el día de San Marcos, día San José, día de la Cruz, día de Carnaval, siempre días señalados.

 Allí se conocían los mozuelos y mozuelas de otros cortijos lejanos, los hombres sacaban a bailar a  las jóvenes con mucho respeto pidiendo permiso si querían bailar con él, bailaban cogidos pero no pegados, no se rozaban el uno con el otro y si alguno se "pasaba" ya había crítica para una temporada.
De allí solían salir muchos "ennoviados" y parejas en relaciones. Solían llevar vino blanco y dulce que compraban en Alhama de Granada que era mas bueno, bebían todos en el mismo vaso. Cuando era mucho lujo se daban mantecados que los hacían en el horno  del cortijo y allí también cocían el pan para el gasto del cortijo, era de leña y salía un pan exquisito. De lejos se trasladaban a la función en bestias, carros, y andando. Los más pudientes iban a caballo con sus monturas y estribos dorados, algunos llevaban alforjas en el caballo para meter sus enseres.
Cuando llegaba la noche en el cortijo se alumbraban con candiles de aceite, se hacía en casa una torcía hecha de algodón para el candil y éste se colgaba en un candilero en las vigas del cortijo, también con kinqués que solía ser de petroleo y se ponían en una repisa en alto.
De madrugada, se tomaba unas copitas de aguardiente  dulce  para las mujeres, y fuerte para los caballeros, y "ruedas de mantecados". Siempre había algún "listillo" que apagaba la luz, para poder besar a la novia.
 Esto eran unas de las fiestas mas importantes que había por aquellos años para la gente de los cortijos.


Mozuelos que estaban en la función

HUETEÑ@S

LA CAMPESINA


De vuelta de trillar en la era



Del campo soy, una jubilada que nunca fui a la escuela, pero tengo un gran interés por contaros la historia de mi vida. Recuerdo aquellos tiempos  de mi niñez, criada en una familia humilde, sin comodidades. Eramos cinco hermanos, mi madre viuda, teníamos que trabajar desde muy corta edad, cada uno en lo que podía. Yo era la mas pequeña y mi tarea era cuidar animales. Cuidaba vacas, cabras, cerdos, gallinas, y muchas mas tareas que no eran adecuadas a mi edad, pero yo vivía feliz con mis animales. Jugaba con ellos hasta llegar a enseñar a una vaca a embestir y yo  con arte de torera la toreaba. Un dichoso día me acompañaba una amiga y esta lucia un vestido rojo y yo le insistí para que se quitase el vestido y usarlo como capote y ya vería los pases que daba.
- ¿ Ves que arte tengo ?, tanto la obligué que me obedeció y se lo quitó. La vaca en vez de correr tras de mí  lo hizo tras  de mi amiga.
- Menudo susto!...., la suerte fue que había un " majano", eso es un montón de piedras unas encima  de otras, eso fue su  salvación, pero a mí no me salvó nadie de la paliza que me dieron  mis mayores. Esos eran los juegos de niña, en aquella época no teníamos juguetes y yo una aficionada al campo pues hacía los juguetes con lo que tenía, cogía dos cabras que tuvieran cuernos  y las uncia como una yunta, y me ponía a cultivar la tierra. Yo tenía un grupo de amigos y compartíamos las tareas del campo, yo era la directora de todo y la que mas azotes llevaba. Esto es un resumen  de mi niñez.
A partir de cierta edad, como se decía en aquellos tiempos empecé a subirme en los  terronsillos  ( darme mas importancia ), pues allí  no había diversiones, de vez en cuando había una fiesta en medio del campo donde  venían  músicos a tocar, subían al monte  mas alto y tiraban cohetes y  daban " función de campo " que se celebraba en días señalados como carnaval , San Antonio etc, yo me ponía a llorar porque tenía tantas cosa que atender que no podía ir. Mis hermanos se iban y un día pensé, hoy cuando ellos se vayan yo iré a ver a unos misioneros que daban misa en un cortijo que se llamaba "Molino de aceite", y así lo hice. Tampoco me salió bien, otros pocos azotes, así era mi niñez y principios de mi juventud . Pero hay un Dios que da recompensa.
De niña fui muy traviesa,  nada me salía bien, yo como atendía ovejas, recuerdo que una se llamaba presumida., esta oveja no se dejaba montar, y mis hermanos mayores para darme  un  escarmiento inventaron que montara a "presumida" la sacaron al campo y me montaron en ella, pudo acostarme la vida.
Era la vida  de los niños de antes que no teníamos juguetes nada mas que obligaciones, y si nos inventamos  algo travieso nos castigaban. Quiero volver a ser niños dicen los mayores, pues yo no. Después la mocedad  otro desastre. Me casé joven, que poquito me duró, un hombre encantador pero se coló el demonio en mi vida dejándome viuda con treinta y un años, cinco hijos menores de once años. Me quedé sola en el campo con  mis hijos, sin agua, con la luz de un candil y nada de comodidades, nada de electrodomésticos,  guisaba con leña  en la chimenea y con la candela nos calentábamos, una madre sola , mis hijos y yo. Dios me dejó fuerza para seguir adelante.
Esto es el resumen de mi vida, tal como me pasó. Acabé después trabajando en la tierra noche y día, para salir adelante. Hoy soy una madre feliz, mis niños son cada cual mejor, Dios me dio la recompensa. Dedico mi tiempo libre a mis aficiones y a estas alturas de mi vida he escrito dos libros de poesía y los he publicado, uno se titula LA CAMPESINA y el otro LA CAMPESINA Y EL MARQUES, ahora estoy trabajando el tercer libro  titulado  LA  ALUMNA INTERESADA.  Agradecida a Dios y las personas que me dieron la mano en aquel tiempo tan duro en mi vida, yo soy muy agradecida y quiero agradecer a todo el mundo  que me ha ayudado.

JACINTA ORTIZ.(LA CAMPESINA)


viernes, 25 de noviembre de 2016

UN CAMBIO EN LA FAMILIA


Mi madre fue una persona que afrontaba todos sus problemas con mucha calma y tranquilidad.Cuando yo nací tenia 44 años de edad, le habían hecho su primera operación de cáncer de mamas, pero eso para ella no tenía importancia, porque tenía una pena más grande, un año antes enterró un hijo precioso adolescente y con esa cruz vivió el resto de su vida.
Yo tenía dos hermanas, Lucía estudiaba magisterio y Carmen se quedaba en la casa por la enfermedad  de mi madre y se hizo una buena modista.
Un día Carmen le dijo:¡Mamá el vestido te queda respingón! y mi madre se sofocó.
Ya estaba embarazada de mí y Carmen le sacó el falso.
Mis hermanas las dos muy preocupadas pensaron que mi madre estaba otra vez mal.
Y una señora, mi madrina, les dijo:¡Vuestra madre no tiene nada!. Lo que pasa es que está esperando familia y se pusieron muy contentas. Me hicieron toda mi ropita me prepararon la cuna con mucha ilusión. Pero siempre pensaron que yo iba a ser un niño.
Llegó el día de mi nacimiento, mis hermanas fueron al hospital me llevaron la medalla, el anillo, la diadema, vestiditos, zapatitos muy contentas con la niña. Y mi madre que tenía genio les dice :¡Valla par de tontas se os olvida lo principal los pañales!.

Hueteña

miércoles, 23 de noviembre de 2016

¡QUÉ RÁPIDA PASA LA VIDA!


Cuando era pequeña a la edad de colegio con siete años iba en el invierno con una lata que llevaba ascuas para calentarnos. Pero a veces los niños con la gracia me la tiraban y yo me enfadaba y lloraba. El colegio no me gustaba mucho, cuando les dije a mis padres que no iba mas al colegio se enfadaron mucho conmigo, no querían que dejara de ir.
A la edad de los trece años me fui a trabajar a la fábrica de los tomates y a las cebollas y a todo lo que podía. Me casé en el setenta y tres y me fui a Barcelona, empecé otra nueva vida me dio pena salir de mi pueblo y del lado de mis padres y hermana. Al año tuve mi primera hija que me llenó la vida y al año la segunda y al siguiente otro. Ya no me acordaba que estaba tan lejos de mis padres y hermana. Que me daba pena estar tan lejos y en el ochenta y tres nos venimos de Barcelona a Granada nuestra tierra y desde el 2014 ya en mi pueblo, que me gusta mucho, me encuentro muy bien con mi marido y los mios, presumo mucho de mi pueblo Huétor Tájar.

Hueteña

VIVENCIAS DE UN NIÑO DE LA POSGUERRA


Tengo 68 años y nací en Huétor Tájar (GRANADA), comencé mi vida laboral a los 11años por la necesidad imperiosa de ayudarles a mis padres pues era el mayor de cinco hermanos y las necesidades de aquel tiempo eran bastantes. Hacía poco que había terminado la guerra civil, y aquellos años fueron muy difíciles, dependiendo del bando en el que estuvieras uno u otro lo tenías mas o menos difícil. Los que mas difícil lo tenían fueron los del bando republicano que perdieron la contienda, cual fue el caso de mi familia.

A partir de ese tiempo que deje el colegio con gran pesar de mis padres y mio propio porque modestia aparte,se me daban bien los estudios y lo mas importante es que me gustaba mucho. Hasta el punto de que lloraba por ir al colegio.

Cambiando un poco de tema, las fiestas en aquella época eran muy diferentes a las que se viven hoy. Estas para los niños de mi edad y de nuestra clase social eran muy peculiares. Por un lado como durante todo el año no había otra clase de entretenimientos pues las esperábamos con gran entusiasmo, pero cual era lo negativo, pues la parte económica, nuestros padres por más que querían no podían. Pues bien por aquel entonces en Huétor Tájar había unas enormes ferias de ganado. Entonces los críos cogíamos y cegamos hierba de las lindes, cabos de los maíces y los vendíamos a los ganaderos que venían de todos los pueblos a vender o cambiar sus bestias.
Otra forma de recaudar algún dinero era vendiendo agua también para los feriantes, pues con el primer dinerillo que cogíamos de la hierva y los cabos comprábamos un pipo y llenamos agua en los pozos y a veces en la acequia gorda y la vendíamos “a gorda la hartá”que era la décima parte de una peseta.
Como mencionaba anteriormente comencé a trabajar a los 11 años mi primer trabajo fue criar animales concretamente había un señor en el pueblo que los compraba y nosotros los criabamos y cuando estaban grandes se vendían y se partían al 50 por ciento, los animales en concreto eran becerros al desteto.
Aun así mi inquietud por la escuela seguía latente en mi mente y en la de mis padres, entonces decidimos ir a clases particulares por las noches a un señor que siempre lo recordaré porque aunque no era profesor titulado era una persona que tenía mucho interés porque los niños aprendieran, era un hombre bueno aparte de buen profesor. Este hombre tenía un sobrenombre por lo mucho que le gustaba las habas verdes pues le decíamos "habas verdes", y a él no le importaba se lo tomaba muy bien.

Hueteño

LA NIÑEZ DE UN NIÑO DE LOS 70


Cuando era pequeño en mi casa se pasaba fatigas. Lo recuerdo porque mi madre compraba comida y siempre lo mejor era para mi padre porque era el que trabajaba. Ya cuando tenía diez años mi padre me puso a trabajar los veranos en una frutería que vendía al por mayor, es decir repartiendo frutas por todos los pueblos lindantes . Pero como se me daba muy bien las matemáticas me pusieron a vender en la plaza de abastos, lo mismo vendía fruta que pescado. Nos levantabamos todos los días a las cuatro de la mañana hasta las diez de la noche un día tras otro. Así los tres meses de verano, y todo este trabajo era todo recompensado a cambio de darnos ropa para mis hermanos y para mí.
Durante los nueve meses restantes íbamos de lunes a viernes a la escuela. Los domingos por la mañana íbamos al campo de fútbol a llenar los bidones de agua con cubos de un manantial,que estaba cerca de las casetas. A cambio de que nos dieran un refresco, pero también había que recoger toda la ropa de los jugadores. Cuando terminé octavo me fui a Loja a estudiar primero de BUP pero cuando llegaron las vacaciones de Navidad mi padre me sacó del Instituto para ir a trabajar a la obra de peón, haciendo mas mezcla que un tonto.
A la edad de quince años ya jugaba en el Huétor Tájar de la regional preferente, me acuerdo que cuando ganábamos cantábamos esta canción:
- “El equipo del Huétor Tájar es un equipo muy feroz,
tiene cinco delanteros que son artilleros al arte del balón,
pero la media son dos leones, la defensa la mejor,
pero tiene un porterazo,
que por alto y bajo, no le meten un gol”.
Todo el pueblo se volcaba con el equipo, incluso ponían autocares para la gente que quisieran ir a vernos a cualquier pueblo de la provincia. ¡Qué domingos mas maravillosos echábamos todos,de comida nos daban un bocadillo y un refresco, pero de cobrar dinero nada. Hoy todo el mundo va por el interés de cobrar dinero y antes disfrutábamos sin cobrar nada. Mi pueblo gracias a Dios a crecido mucho y tenemos unas instalaciones magníficas. Me da envidia sana de ver como mi hijo y demás niños disfrutan de ellas. En mi pueblo hay muchas zonas verdes, como plazas, parques, columpios para los niños y mayores.Por eso estoy orgulloso de ser hueteño,granadino,andaluz y español.

Manuel Rafael

viernes, 18 de noviembre de 2016

MIS COMPAÑEROS DE CLASE


Mari Carmen profesora
para sus alumnos muy buena
estar con ella es la gloria
aunque le demos faena
eso se queda en la historia

Esta copla es muy bonita
y cumple su dignidad
se lee cuando está escrita
solo por ir dedicá
a la señora Jacinta.

Su vecina que se sepa
es vecina de Jacinta
entiende mejor de letra
es una mujer bonita
y su nombre propio es Pepa

Pepa mujer muy bonita
dicho de aquella manera
pero a lo mejor se irrita
porque a ella le supera
su vecina que es Paquita.

Lo digo con alegría
y mi corazón palpita
hay que llevar picardía
si esas dos son muy bonitas
no queda detrás María

Está Luisa y María
dos mujeres con belleza
que nos hacen compañía
y se ponen en la mesa
rebosantes de alegría.


El Antonio es hombre sano
y reserva sus secretos
renaciente de Milanos
se vino a vivir a Huétor
y aquí todos lo apreciamos

El amigo Rafael
mas conocido por falo
como el viene a aprender
y como aprender no es malo
aquí lo tiene usted

Todo aquel que se dedique
en esta escuela a aprender
que al público que le explique
porque es bueno conocer
y que nos enseñe Enrique

y para Manuel Rafael
que también sabe lo suyo
yo lo sé que sabe bien
por eso lleva el orgullo
y le tenemos querer

Francisca es mi compañera
vecina de ordenador
nos ponemos en la escuela
vamos a salir los dos
con estudios de primera

Pues otro amigo me queda
que el hombre vino después
él se apellida Rueda
nombre propio Rafael
que aprenda to lo que pueda

Y guardando los secretos
se refleja en esta hoja
Domingo se fué de Huetor
al bello pueblo de Loja
y merece nuestros respetos

Me llamo Antonio Marchal
y soy muy sano y sincero
apreciando de verdad
a todos los compañeros
que hemos venido a estudiar

Antonio Marchal

jueves, 30 de julio de 2015

PENSIÓN SAN ANTONIO ( POSADA DEL RUBIO)

       La pensión San Antonio, más conocida como Posada del Rubio, por el apodo que le daban al dueño ( que era mi abuelo ), se ubicaba en la antigua calle Río nº 4, hoy calle del Dr. Lopez Peña.
        Esta pensión databa del año 1880 más o menos o quizás de mucho antes. En sus principios era una casa antigua y más pequeña que la que fue más tarde, pues en 1940 mi abuelo compró una pequeña casa que había al lado y la unió a la posada, levantando así un gran caserón.
        La posada constaba de dos plantas en las de arriba se encontraban las habitaciones de los transeuntes y las de la familia. En la parte baja había un recinto empedrado con un gran arco donde hacían la vida los arrieros, gitanos  y marchantes, la cocina un patio y las cuadras para los animales.
     Al principio su actividad era solo de posada para albergar a arrieros y sus bestias, tratantes de ganado, marchantes y gitanos y otros muchos que venían con sus productos, como los meleros que traían miel de caña y de abeja, los costeños preferentemente de la axarquia malagueña con seretes de higos secos, cajas de uvas pasas, plantas de batata y otros productos que aquí no se encontraban.
        Juan José el afilador con su carro de madera y su flauta voceando por las calles, dándole al pedal para afilar tijeras, cuchillos y navajas. Andrés el sombrillero que arreglaba paraguas, lañaba lebrillos, vendía quincalla y refrescos de canela que estaban buenísimos.
       Los tratantes de ganado, marchantes y gitanos venían cada quince días a la feria de ganado y a las de Mayo y Septiembre. Era sobre todo en estas fechas cuando había un trajín de gentes, carros y animales entrando y saliendo a todas horas. Por las noches la parte vieja se convertía en una gran alfombra de colchones extendidos en el suelo (al principio fueron de paja y hojas de panocha y más tarde de lana) para que durmieran gitanos arrieros y otras personas que no podían permitirse pagar una habitación.
         Con el paso de los años todos estos oficios se fueron perdiendo y dieron paso a otros nuevos, y así la posada fue ampliando su actividad. Ahora sus clientes eran viajantes que acudían al comercio que empezaba a florecer en nuestro pueblo, o empleados de banca que venían a trabajar en los pocos Bancos o cajas de Ahorros que había. Maestros de escuela que estaban todo un curso, como D. Adolfo, la srta. Isabel, la srta. Leonor o la srta. Maruja. El veterinario D. Gregorio que estuvo en la pensión hasta casarse. El secretario del Ayuntamiento D. Diodoro que se hospedó hasta que se jubiló. Miguel el guardia Civil que mientras estuvo en el pueblo vino siempre a comer a la pensión. Y otros muchos que iban de paso y hacían noche en la fonda. También se alojaban otros que venían al pueblo y su estancia seria durante un largo periodo, como fue la empresa de electricidad que puso el primer alumbrado público, o la cuadrilla  de albañiles que hicieron las escuelas del Padre Manjón, o los trabajadores que venían a cortar las choperas, y otros que estaban por temporadas, pues venían a comprar productos del campo como cebollas, melones, sandías etc. y volvían cada año como Frasquito o Domingo. 
Todas estas personas estaban a pensión completa, no solo dormían sino que también almorzaban y cenaban, y cuando su estancia se prolongaba el ambiente era muy familiar, éramos como una gran familia.                                                  
      El negocio también daba trabajo a mucha gente, pues siempre había dos carreros para las labores del campo y el servicio a la estación, un mozo de posada pendiente de abrir y cerrar el portón, sobre todo por la noche para la salida y entrada de transeuntes, dos muchachas que ayudaban en las tareas de la casa, pues antes el trabajo era todo manual, había que ir a lavar al río, arreglar las habitaciones, preparar el comedor para las comidas y otras muchas faenas que ocupaban todo el día, una costurera para el arreglo de ropa de hogar y confección de prendas para la familia.
     En las ferias el trabajo se multiplicaba, la pensión se llenaba a rebozar, no solo las habitaciones también gente a comer. En los años que hubo campeonato de piraguismo no daban a basto preparando comidas, había que hacer turnos para almorzar. También en estas fechas se alojaba algún que otro famoso de la época, que venían a actuar en las fiestas, como Los Tres Sudamericanos, Conchita Bautista, y algunos otros.
      La posada también acogía a gente sin medios económicos que mandaban el alcalde, el cura o las monjas, personas que deambulaban de pueblo en pueblo. También era centro de reunión de la familia, todos los domingos y días festivos mis tíos y primos maternos venían a la que había sido su casa y pasábamos unos ratos estupendos.
      Eran años de mucho trabajo pero el negocio prosperaba y así a través de los años hemos conocido a infinidad de personas y personajes cada cual con su historia, recuerdos llenos de experiencias y anécdotas que permanecerán para siempre en nuestra memoria, tiempos pasados que no volverán.

 Esto es una breve pincelada de lo que fue la Posada del Rubio.

Mercedes Caliz Arrebola

En el patio de la Posada
Huéspedes en el patio de la posada

 

miércoles, 14 de mayo de 2014

LA CENTRAL DE TELÉFONOS




Me crié con mi abuela y mi tía, que era la encargada de la central  de teléfonos en mi pueblo Huétor Tájar corrían los años 50 y 60.Había una central de teléfonos que era la que ponía en contacto el pueblo con el exterior . La central estaba en la calle del Río al lado de la Fonda de San Antonio "la posada del Rubio" . En teléfonos estábamos al principio mi tía y yo las 24 horas de guardia  más tarde entró una niña unas horas. El que quería hablar con su familia se le llevaba a su casa un aviso de conferencia para hablar a una hora determinada allí en la central, también se les llevaba el telegrama  que eran las noticias buenas o malas, recuerdo haber pasado muy malos ratos cuando llegaba la noticia  de la muerte de algún familiar ,o alegrarme  con la gente cuando eran buenas noticias. Entonces habían muy pocos teléfonos unos 50 o 60 luego subieron hasta 80 y ya tenia su importancia.
Bueno como he dicho antes vivíamos al lado de la posada del Rubio,yo me acuerdo que alli paraban muchas personas muy peculiares como "el afilaor" con su carrito , el sombrillero arreglaba las sombrillas,,"el lañaor" que lañaba los lebrillos y las orzas para las matanzas porque antes no habia nada de plástico ,aquellos hombres de la mancha con sus blusones negros y anchos venían vendiendo especias, azafrán, canela, pimienta, harina de cebada, recuerdo que sacaba agua del pozo fresquita, se echaba un poco de azúcar y era el refresco que se tomaba los días de calor pues antes había solo casera blanca y en algunas ocasiones. También venía a la puerta de la posada, aunque vendía por todo el pueblo un viejecillo con su borriquillo  y un peso de aquellos antiguos vendiendo verduras, pues aunque estaba el puesto de Concha la Tenazas y Carmen la "ratona" ,este hombre venía en el tiempo que aquí escaseaba. Venia otro hombre de Loja con su burro vendiendo cal  para encalar las casas los patios y las fachadas para la feria.
En el tiempo que se sacaba la remolacha que era una cosa que daba mucho trabajo en el pueblo, las mujeres iban a pelar remolachas y carros de mulos y toros que las transportaban a las eras y a la estación, pues en ese tiempo venían representantes de las azúcareras de Granada de Antequera y de Málaga y luego
iban a teléfonos a informar cada día de los kilos que había habido ese día.Recuerdo que en las ferias que antes tenían tanta importancia porque venia el ganado para vender y lo metían en la posada y la gente comía en la fonda y se formaba un ir y venir, mucho ajetreo  y la mujer que había " la Malena" tenía mucho trabajo.
Recuerdo todas estas cosas con muchísimo cariño y con nostalgia tiempos de escasés y crisis pero distinto de ahora.

Micaela Garcia

martes, 29 de abril de 2014

CIEGA Y RECOLECCIÓN DE LOS CEREALES EN TIEMPO DE ANTAÑO


Los trabajos del campo antiguamente se hacían a mano  con hombres y  bestias y aperos de campo como arados, rastras, palas, bielgos, almocafres,  escobones, hoz, trilla etc.
En otoño cuando la tierra estaba húmeda, se tiraba los cereales a mano con una talega hecha de saco colgada al hombro, y con la mano se repartía. Se hacía siempre con yuntas de bestias o de toros. El gañán detrás del arado con las manceras del arado cogidas.
Cuando el pujar estaba grandesito se escaldaba a mano con almocafre. Al llegar el verano se cegaba a mano con la hoz,  se hacían grupos  de cegadores para recolectar, se hacían haces y se ataban con una cuerda hecha de esparto que la hacían los agricultores en su casa.
Después se barcinaba las gavillas de trigo con mulos y se llevaba a la era, allí se hacía una parva y se trillaba con la trilla y un hombre subido en ella, y la yunta de bestias. Se hacía un montón y aventaba cuando hacía aire, el mejor es el poniente para aventar.
Se reunían las familias para ayudar a aventar, con la pala y bielgos de madera , se echaba hacia arriba y el aire separaba el grano de la paja. Después se llenaba en sacos con la media fanega, y se trasladaba a hombros y con las bestias hasta el granero que solía estar en la parte de arriba de la vivienda.

Antonia Gordo

                                                                   



martes, 1 de abril de 2014

EL KIOSCO DEL "PAJIZO"





En 1942 se abrió el Cine Garsan en Huétor Tájar, al mismo tiempo se abrió el kiosco del "Pajizo" en la plaza de la iglesia llamada Andalucía.
Todos los domingos había cine y la gente iba a misa. En la espera que abrieran el cine la gente paseaba en la plaza de la iglesia, comiendo garbanzos tostados, pipas, y frutos secos, que vendían en  el kiosco de mi padre el "Pajizo" que estaba situado en la esquina de la plaza. Las mujeres iban ataviadas con sus velos en la cabeza para entrar en la iglesia.
Posteriormente en 1952 mi padre hizo el kiosco de la" Plaza Ole" llamada hoy Plaza de España, pero siempre se ha conocido con ese nombre porque hay un bar en la esquina de la Plaza apodado "Ole". Cuando se abrió el kiosco fui yo  la encargada de la venta, y allí tengo muchas historias que contar de mi vida. En los kioscos se vendían cosas variadas chucherías, periódicos, etc. Como eramos muchos hermanos  siempre había alguno dispuesto a echar una mano para ayudar a la venta, sobre todo yo que he sido la que siempre estaba en el kiosco.
En el kiosco también hubo un tiempo en que vendía flores. Ahora estoy jubilada, y me dedico a hacer manualidades y vigilar a mis hijos que lo llevan en la actualidad.
Allí conocí a mucha gente y hoy todo el mundo me conoce como
Carmen la Pajiza.

martes, 26 de noviembre de 2013

RECOGIDA DE LA ACEITUNA ANTIGUAMENTE





Huétor Tájar es un pueblo  principalmente agrícola cuya economía se debe fundamentalmente a la agricultura desde tiempos de antaño.
En este pueblo hay mucha vega y también hay muchos olivos, la mayoría son centenarios. Antes no había maquinaría como ahora.
La recogida de la aceituna antiguamente se hacía a mano, se formaban entre las familias cuadrillas para coger la cosecha entre ellos, se cogían a las tornas entre ellos  para no tener que pagar dinero por recogerlas,  se juntaban  unos con otros,  primero uno y después otro .
Primero las mujeres y niños cogían los suelos del olivo de rodillas y sin guantes para cuando llegaran poniendo los fardos no las pisaran . Los fardos tenían estacas de madera para clavarlas en el suelo y el fardo no se moviera.  Con las varas se pegaba al olivo para que caiga la aceituna al fardo, se rebuscaban los salteos, se llenaban  en espuertas de esparto desde allí se echaban después en los sacos de los que había guardados del abono y otros productos utilizados en el campo. Si estaban rotos la noche anterior en la velada al calor-sito de la chimenea con la lumbre, se cosían y le ponían piezas de otro saco cosido con guita.
Había que ir al olivar andado, o en las bestias que se llevaban para traer a casa las aceitunas que cogían en el día.
No se miraba el reloj, a veces decían vamos a echar una" humailla "y descansaban un rato, eran tiempos difíciles.
Hoy día el trabajo del campo se ha mecanizado mucho y ha simplificado mucho el trabajo del agricultor, sin embargo aun existen muchas parcelas o minifundios familiares que se siguen cogiendo como antaño con mano de obra de la familia.
Hueteñ@s.

martes, 15 de octubre de 2013

CANCIONCILLA ANTIGUA DE LOS AÑOS 40



El de la gorra que corra.
El del sombrero ligero,
que no te quiero,
por feo y por embustero.
Te vas ligero,
por embustero.

Hueteñ@s

martes, 16 de julio de 2013

LAS COFRADIAS DE HUÉTOR TÁJAR



Huétor Tájar vivía y vive su semana Santa con mucho fervor y devoción, había personas muy devotas que ya no están con nosotros, pero muchas de ellas siguen vivas en la memoria de muchos hueteños. 
Antes había otra imagen del nazareno, era de madera y llevaba una inscripción en el pecho, decía “no te fijes lo que soy, sino lo que represento” esta imagen fue quemada con otras imágenes en la plaza de la Iglesia durante la guerra, la hermandad de Jesús siguió existiendo aún sin tener imagen por la devoción que tenían a su Nazareno, seguían conservando su túnica aunque fue un poco disuelta durante la guerra, pero había unos hermanos que seguían luchando por mantener la hermandad y no dejaron de llevar la ropa de la hermandad como Pedro Gallego Alonso que fue hermano mayor desde antes de la guerra. Él no dejó de vestir la ropa de la hermandad durante toda su vida, y se la llevó de mortaja. 
En el año 1939 se reanudó la hermandad con la ayuda del párroco don Blas Garcia Juguera, fue cuando vino el nazareno que ahora tenemos. Pedro Gallego, siguió de hermano mayor, hasta el año 1956 aproximadamente, y fue obligado por la edad a dejar de ser hermano mayor fue entonces cuando lo nombraron hermano honorario. Esto no le agradó mucho a Pedro, pues quería seguir activo.  
La Imagen de la Virgen de Los Dolores llegó a Huétor Tajar el año 1940 en sustitución de una Dolorosa de similares características siniestrada durante la la guerra civil. En la primavera de 1946 se funda la hermanda de nuestra señora de los dolores, fueron años difíciles y de gran escasez de recursos materiales, los de la posguerra y Huétor Tájar era entonces un pueblo muy pequeño y poco desarrollado. Aún así setenta y una mujeres de Huétor (71) fueron las primeras hermanas y por tanto las fundadoras de la hermandad. Muchas de ellas ya han fallecido igual que el cura párroco de aquel tiempo Don Blas Barcía Juguera, hombre de carácter firme y autoritario cuyo recuerdo todavía perdura en el corazón y la memoria de muchas familias de la comarca. Era por aquel entonces hermana mayor Doña Josefa Herrero Cano natural de Huétor Tájar y maestra de esta localidad. 
La imagen de San Juan no es la misma que había antes, Don Blas García Juguera la cambió por la actual mas pequeña, ya que era un problema el domingo de resurrección en la procesión de los “recaicos”. La hermandad de San Juan vestían túnica blanca con botones rojos y capirote rojo cubierta la cara. 
En aquellos tiempos se hacían subastas para llevar andas o varales de las imágenes, ingresos que percibía la hermandad. Después vino un tiempo que nadie quería llevarlas, y había que pagar a personas que las cargaran. Hoy gracias a Dios tenemos costaleros-as, que pasean con orgullo nuestras imágenes por Huétor Tájar con amor y devoción. 
Hueteñ@s


lunes, 15 de julio de 2013

RECUERDOS DE CARMEN ESCOBAR (LA PAJIZA)


                                             Escuela de Dª Josefa

Bueno os voy a contar un poco la historia de mi familia:
Ya saben que me llamo Carmen Escobar Pérez o como me conocen por (Carmen la Pajiza).Tengo muchas anécdotas que contar una más buenas y graciosas y otras no tanto. Somos 13 hermanos ya quedamos 12, empezaré  por el cabeza de familia, mi padre, le gustaba la caza mucho, una vez fue a cazar con un amigo, y se cayó a una acequia de agua y se le abrieron los pantalones y se le veían todas sus partes íntimas. Se tuvo que quedar en el  cortijo "Polilla" mientras el compañero iba a casa por otros nuevos.
En cuanto a  mis hermanos somos 10 niñas y 3 varones, a las niñas nos ha pasado de todo. Una vez estando en el colegio con Doña Josefa, una bella persona aunque nos pegaba con palo largo,  pero tengo que deciros que  lo merecíamos, vino el inspector al colegio y claro nosotros eramos famosillas de traviesas por aquello de ser muchos hermanos, el inspector llamó a mi hermana Paqui y le preguntó que cuántos hermanos eramos  y dijo que eramos 13 hermanos,  preguntó el señor -¿en qué trabaja tu padre? y ella dijo que era periodista, se quedó asombrado -¿periodista tu padre?  ella respondió sí, vende el periódico Patria 2 al día, uno en el Ayuntamiento, y otro en la Hermandad de Labradores.
Con el tiempo mi padre puso un quiosco en la Plaza Ole, allí  ya vendimos más periódicos y chucherías y ya tuvimos más éxito. Mi hermano el que murió lo vendía por la calle y pregonaba -Patria, Patriaaaaaaaaaaaaa
Recuerdo estas historias de mi infancia como si me hubieran sucedido antes de ayer, otra vez la maestra llamó Francisca a mi hermana y no contestaba,  la castigó y ella se echó a llorar porque decía que ella no se llamaba así, que se llamaba Paqui.
En otra ocasión mi Lola, una vez no sé que hizo mi hermana y mi padre que era ligero de manos quiso pegarle, teníamos una mesa muy grande, ella daba vueltas alrededor de ella y él detrás de ella, hasta que mi padre  se mareó  y ya no le pegó, se salvó gracias a la mesa.
Antiguamente había mucha hambre, y nosotros éramos muchos en casa, si había un filete era para el padre, si había un huevo era para mi padre, pero un día mi padre no se lo comió y dijo vais a tomarlo vosotros cada uno una  sopa, nos puso los niños alrededor del huevo y dijo -una sopa a cada uno,  yo contesté -papá yo chupo el caldillo de arriba y qué solventón  no pegaría que me llevé todo el huevo, aquel día cobré bien y mis hermanos se hartaron de llorar porque todos estaban esperando el deseado huevo.
Otra vez teníamos en lo alto de la casa un pajar, donde había un mecedor,  yo me subí  y todos los vecinos buscandóme por todas partes y a las 2 de la mañana me encontraron dormida cerca del columpio. Bueno éramos muchos y muy pobres  cuando nos acostábamos mis padres nos contaban en las camas por si faltaba alguno, teníamos 3 camas, en una dormían 8 cuatro por arriba, cuatro por abajo. En otra cama dormían mis padres, en la cuna la pequeña.
Cuando eramos grandes a trabajar todo el mundo.
Yo trabajé con una señora fregando la casa, era como un castillo tirada en el suelo para que me diera un bocadillo de pringue.
Ahora  toda mi familia estamos mas desahogados y lo estamos pasando mejor.
Mi madre aún vive con muchos años encima, y está  la mar de guapa a pesar de haber tenido tantos hijos y muchos sufrimientos .
A la juventud le digo, que  estudiéis  y deis gracias a los tiempos que os ha tocado vivir que son mejores,  y no tengáis que pasar por lo que nosotros hemos pasado. 
Os quiero, Carmen la Pajisa.

miércoles, 20 de febrero de 2013

VIRGEN DE FÁTIMA PEREGRINANDO POR LA CARRETERA

                                         D. Blas y autoridades recibiendo a laVirgen 


En el año1917 se apareció la VIRGEN DE FÁTIMA, PORTUGAL a 3 pastorcillos llamados LUCÍA  JACINTA Y FRANCISCO. Se apareció 6 veces, sobre una encina, con un rayo, vestida de blanco.
Ella dijo a los niños que rezaran el rosario por el bien del mundo. En Fátima fundaron el Santuario Basílica de Nuestra Señora.
Siendo yo pequeña por los años 1948 a 1950 y tantos, recuerdo que estaba yo viviendo en Calardos, mis padres me llevaron hacia la carretera para ver pasar en peregrinación a la Virgen de Fátima por la carretera.
Siempre que había un grupo de gente paraba para que la recibieran .
Allí estaban todos los vecinos reunidos para ver pasar a la Virgen, éramos todos como una gran familia, la recibimos con ramos de flores cogidas de los rosales que había en todas las puertas de las caserías, los niños hicimos bandericas con el color amarillo y rojo y una estampa de la Virgen, la despedimos con pétalos de flores.  Al llegar a la explanada del Puente Verdugo estaban el sacerdote del pueblo don Blas García  y varias autoridades esperando su llegada, la bendecían e iban cantando, desde allí se dirigieron a el cruce de Venta Nueva rezando el rosario y cantando. Allí estaba el pueblo esperando su llegada. Rezaron el rosario y cantaron todos.
Para después seguir su peregrinar por otros pueblos.

AVE MARIA
                                 
El trece de mayo la Virgen María
bajó de los cielos a Coba de Iría
ave, ave, ave María
ave, ave,ave María

Hay tres pastorsitos rodeados de luz
visita a María Madre de Jesus.
ave, ave. ave, Maria
ave, ave, ave, Maria

De la agreste encina la Virgen habló
y tres pastores tranquilos dejó
ave, ave, ave Maria
ave, ave, ave, Maria etc.

Al pasar la Virgen todos los vecinos hacían oración pidiendo desde sus adentros lo mejor para su familia, y la paz del mundo porque habían salido hacía pocos años de una guerra.

ANTONIA GORDO.

martes, 5 de febrero de 2013

ARROZ CON LECHE

Arroz con leche 
me quiero casar
con una señorita 
que sepa bailar.

que sepa coser
que sepa planchar
que sepa abrir la puerta 
para ir a jugar.

Arroz con leche
 me quiero casar
con una viudita 
de la capital.

Que sepa coser
que sepa guisar 
que sepa poner la mesa
en su santo lugar.

Yo soy la viudita
la hija del Rey
y me quiero casar
y no hayo con quien 
y me quiero casar,
y no encuentro con quién.
Algún día será,
si encuentro algún mozo,
que me lleve al altar.

Hueteñ@s

YA SE MURIÓ EL BURRO

Ya se murió el burro
de la tía vinagre,
ya lo llevo DIOS
de esta vida miserable,
que tu ru ru ru ru
que la culpa la tienes tú.

él era valiente
él era mohíno
él era la envidia
de todos los vecinos,
que tu ru ru ru ru
que la culpa la tienes tú.

estiró la pata,
arrugo el hocico,
con el rabo tieso
decía ¡ adiós perico !
que tu ru ru ru ru
que la culpa la tienes tú.

Todas las vecinas,
fueron al entierro,
y la tía María
tocaba el cencerro,
que tu ru ru ru ru
que tu ru ru ru ru
que la culpa la tienes tú.


LA TARARA

La Tarara dicen que era de Moguer,
y otros aseguran que era de la Palma,
La Tarara tiene un vestido blanco,
que sólo se lo pone, el día de los santos.

Que sí, que sí que a la Tarara le gusta el vino,
Que no que no el aguardiente y el marroquino,
Que sí que sí que solo bebe para olvidar.

¡Quién me compra a mí este lio!.
Adivina adivinánza, por quién rie la Tarara.
Unos decían que sí, otros decían que no,
pero la Tarara solterita se quedó...




    

LA PEPA DE PUERTO REAL

Si la Pepa quisiera,
podría tener, un coche en la puerta,
y un barco en la mar.
Que viva la pepa de Puerto Real.
Pepa bandera de Puerto Real,
Pepa no me des  tormentos,
Pepa no me llores  mas.
La Pepa corría y el Pepe  detrás,
la Pepa decía no me pillarás. 
Pepa vivo de tu aliento, Pepa
déjala correr.


Hueten@s